23 de junio de 2017

LA DECIMOCUARTA DEL AÑO

"El activista no es quien dice que el río está sucio. El activista es quien limpia el río." (Ross Perot)


El domingo me despertaba con ganas de playa, desconectar y no hacer nada.
Para entendernos, lo que casi todo el mundo espera de un domingo veraniego.
Pero no podía permitirme semejante privilegio porque había adquirido un compromiso ante la sociedad (y conmigo mismo) de completar 42,195 kilómetros sobre un tapiz rodante, para intentar recaudar fondos destinados al IUOPA.
La mujer que me acompaña en la foto es muy importante para mí. La quiero con locura... Perdió a sus padres (mis abuelos), a su marido (mi padre), a su hermano (mi tío) y a algún que otro amigo, todos víctimas del cáncer... Motivos más que de peso para correr durante tres horas sin esperar nada a cambio. Fácil de entender.


El ÓCEAN (Gijón) se vestía de gala para albergar este decimocuarto asalto del año a los 42,195 km. En un entorno incomparable, Pedro (responsable del local) lo tenía todo preparado y nos hacía sentir como en casa con su hospitalidad.




Faltaba un minuto para que el reloj marcara las 12:00 horas cuando, acompañado de un grupo de amigos, comenzaba a correr. Foto de FAMILIA para el recuerdo.


Desde el minuto uno las pulsaciones se me disparan. Me conozco muy bien y tengo controlados los ritmos y mi frecuencia cardíaca al detalle... Además tenía la sensación de que la cinta me "escupía" y cada cierto tiempo tenía que acelerar el ritmo. Algo estaba fallando. Mientras descontaba kilómetros, pensaba en cuál podía ser la causa de que mi corazón latiera tan acelerado. Le echaba la culpa al cansancio acumulado... al calor... hasta que -con 33 kilómetros recorridos- Hugo, un buen amigo que desde el comienzo me acompañaba, se dio cuenta de que estaba corriendo con un desnivel bastante prolongado... ¡Pa habese matao!


Mientras tanto, Belo con su buen hacer le ponía banda sonora al evento.


Desde primera hora, María y Viole se encargarían de gestionar los donativos que nos iban haciendo llegar los que -con cara de asombro- miraban como un servidor no paraba de correr sobre un tapiz rodante, bajo un sol abrasador.
El resto de la tropa, "mi banda de Rock&Roll", ese grupete de amigos que nunca falla, volvieron a dejar a un lado su vida para acompañarme, alentarme y compartir conmigo el duro camino que me llevó hasta esta decimocuarta meta.


Los últimos 9 kilómetros, tras quitar el desnivel con el que había completado los primeros 33, se me hicieron muy llevaderos y las pulsaciones volvieron a los cauces por los que discurren cuando someto a mi cuerpo a este tipo de palizas.


Rozando el poste, 2 horas 59 minutos y 19 segundos después completaba la decimocuarta maratón (sub 3 horas) del año, la décima sobre un tapiz rodante.


Sufrí el calor. Mucho calor que intenté refrescar a base de echarle ganas y una buena dosis del ingrediente principal con el que se hacen las tortillas.
Los 452,60 euros reunidos con esta decimocuarta maratón del año, que serán destinados a la lucha contra la enfermedad que tanto le ha hecho sufrir a mi madre, compensan el esfuerzo. Hablando de compensaciones, y como una imagen vale más que mil palabras, ésta de Pedro Pablo Heres lo dice todo...



¡LA DECIMOCUARTA TA FECHA!

Dos días después, el Colegio Virgen Reina (Gijón) organizaba sus Jornadas Deportivas y -un año más- pensaron en mí para formar parte de las mismas.
A las 10:00 horas comenzaba a correr, dando vueltas al velódromo de Las Mestas. Con una perfecta organización por parte de los profesores, cada cierto tiempo se iban sumando alumnos y docentes de todas las edades para -a razón de 1kilómetro = 1Euro- acompañarme y compartir experiencias... ¡Qué grandes!



2 horas y 38 minutos después, 32 kilómetros recorridos por mi parte con un calor sofocante, que se traducen en 530,40€ que serán destinados al IUOPA.


Resumiendo, 74 kilómetros en 48 horas = 1.000€ más para seguir en la lucha.
Estoy muy agradecido a Jaime Llavona por pensar en mí para tal iniciativa. Como él mismo me decía el martes, hay cosas que no son opinables...

Noticia de El Comercio (21 de junio 2017)

No hay cerveza que mejor sepa que la que uno se toma después de haber "hecho los deberes"... Algun@ debería de probar este sabor tan especial más a menudo.



Energía:
capacidad que tiene la materia de producir trabajo en forma de movimiento.


Suele existir una relación directa entre deportistas y solidaridad.
Una relación mágica, especial. Me atrevo a afirmar que el deportista popular sufre el doble, incluso el triple que un "pro", porque ni su cuerpo, ni su ritmo de vida, ni su alimentación, ni su nómina acompañan y facilitan sus metas.
Logros que enorgullecen el doble, o el triple, porque solo un deportista popular sabe lo que ha sufrido y lo que le ha costado subir esos peldaños: SUS peldaños.
Mueven el cuerpo para luchar contra el cáncer que padecen nuestros amigos. Mueven el cuerpo para apoyar a niños que padecen enfermedades. Mueven, movemos, el cuerpo contra todo aquello que nos hace hervir la sangre.
No tenemos la cura, no contamos con la solución para estas situaciones complejas, pero ofrecemos, de forma desinteresada, lo más valioso que poseemos: nuestro esfuerzo, y es valioso porque solo nosotros sabemos lo que nos han costado nuestros logros, y lo queremos compartir, y lo queremos regalar.
Todo el mundo que participa en iniciativas solidarias ofrece lo más valioso que una persona puede regalar: su energía, porque la energía, al final, es lo que mueve el mundo.


"El más débil de nosotros tiene un don, por trivial que pueda parecer, que le es propio y que bien utilizado será también un don para su raza."

15 de junio de 2017

DUODÉCIMA Y DECIMOTERCERA DEL AÑO

Últimamente me cuesta casi más sacar tiempo para escribir una entrada en este blog que completar una maratón... Aún así, para que conste en este espacio como los anteriores once asaltos a los 42,195 kilómetros, dejaré unas líneas a modo de resumen de la duodécima y la decimotercera del año...
Cuando me embarqué en esta aventura y me comprometí ante la sociedad a llevarla adelante, también adquirí un compromiso conmigo mismo de que así fuera. Llevo meses machacándome a diario, con el fin de colocarme en cada línea de salida con garantías. Ese es el verdadero reto. Ahí reside la dificultad.
La MARATÓN es la maratón y SIEMPRE hay que afrontarla con RESPETO.


El pasado 26 de mayo completaba mi duodécima maratón (sub 3 horas) del año, la novena sobre un tapiz rodante. Las instalaciones de Audi Astur Wagen Gijón se vestían de gala para la ocasión y le ponían el broche de oro a lo que (según valoraciones de su propia empresa de publicidad) se ha denominado "Movimiento Solidario", el cual comenzaba diez días antes en la calle Ramón Areces, n1º.


Infinitamente agradecido a todos los que habían participado en el evento, me subía a la cinta con la idea (y la presión) de devolverle la confianza depositada en mí a Fran Fernández, un amigo que apostó por este que escribe y defendió ante su consejo de administración (con la responsabilidad que ello conlleva) la iniciativa de (así me definía cariñosamente el bueno de Fran) "un tío de poco más de 50 kg, tatuado hasta las orejas y con un ñarigón colgando de las narices..." 
Afrontaba una nueva maratón con la motivación que te da el hecho de intentar recortarle 42,195 kilómetros más a esa IMPARABLE lucha contra la Leucemia que promueven desde la Fundación "Josep Carreras".


Como anunciaba la prensa, el olímpico Alberto Suárez Laso y el capitán del Sporting Roberto Canella me acompañarían en los primeros compases. Un lujo.


Quizás debido a la presión que me había autoimpuesto, unido al hecho de que salí tarde de trabajar y con un pincho de tortilla y una pinta de rioja creía que tendría gasolina suficiente para afrontar la maratón, se me hizo larga. Muy larga.
Los primeros 28 kilómetros muy bien y a partir de ahí, con el tío del mazo dándome sin compasión, buscando (y encontrando) "excusas" con la mirada para seguir avanzando, siempre a 14,5 km/h... Motivos que tienen nombre propio.
Recuerdo que ese viernes me acosté un poco jodido pero 42,195 kilómetros más cerca de esa ansiada cura de la Leucemia... ¡LA DUODÉCIMA TA FECHA!



De experiencias como ésta uno saca conclusiones que pueden ser aplicadas en el día a día. Puedo resumir lo que he aprendido en dos palabras: sigue adelante.
Tras completar 4 maratones (sub 3 horas) en el mes de mayo, conseguíamos reunir 4.000€ que ya han sido destinados a la Fundación "Josep Carreras".


Comentaba en entradas anteriores que uno de los handicaps con los que tengo que lidiar a diario para intentar llevar a buen puerto el complejo reto de completar 24 Maratones Solidarias (sub 3 horas) en un año, es tener que estar pensando continuamente en el siguiente asalto a los 42,195 kilómetros.
Ocho días después de la paliza que había sufrido en las instalaciones de Audi Astur Wagen Gijón, tomaba la salida en la Maratón de Laredo...


Enol Suárez tiene una distrofia muscular por déficit de merosina.
Vecino de El Entrego, este joven de diecisiete años se tiene que desplazar regularmente al Hospital San Juan de Dios (Barcelona) para poder llevar a cabo sus revisiones, con los numerosos gastos que esta situación origina a su familia.

238 PUESTOS GANADOS = 714€ DONADOS

Para afrontar una maratón dando cuatro vueltas a un circuito, pienso que hay que estar tan preparado física como psicológicamente. Me imagino que ese sea el motivo por el que únicamente 256 atletas tomáramos la salida el pasado 4 de junio en Laredo. 628 lo harían para afrontar los 21,097 km de la media maratón.
Acostumbrado a correr sobre un tapiz rodante, me gustan este tipo de recorridos porque cada cierto tiempo puedes ver a los amigos que te acompañan y, conocedor de lo que te espera, dosificas mejor tus fuerzas.


Pasaban tres minutos de las 9:00 horas cuando nos daban la salida. Como había anunciado, yo lo haría en última posición, tras los 884 atletas presentes en una prueba a la que volveré.
Como ya había hecho en Zaragoza, La Coruña y Vitoria, la idea inicial era donar un euro por cada corredor adelantado, en este caso a la familia de Enol Suárez.
Tras comprobar que la participación no era la esperada y con fondos suficientes para donar, gracias a las actividades llevadas a cabo los días previos, decido que sean tres... Lo que no es mío no lo quiero para nada.


Como siempre, pensando en la décimocuarta, voy de menos a más, controlando las pulsaciones (152 p.p.m.) y disfrutando de esta ya decimotercera maratón.
2 horas y 51 minutos después cruzaba en el puesto 18º una nueva meta, muy especial gracias a ese grupete de compañeros que se habían desplazado hasta Laredo y me esperaban para fundirnos en un emotivo abrazo.
238 puestos adelantados que se traducen en 714 euros... ¡Estaba feliz!
Es simple... Pero hay que vivirlo (y correrlo) para entenderlo.

¡LA DECIMOTERCERA TA FECHA!

El lunes a primera hora, muy honradamente, entregaba el dinero prometido.


Además de los 714€ destinados a la familia de Enol, mi participación en Laredo dejó 301€ más que ese mismo día fueron depositados en la cuenta de ASEMPA.


La decimotercera, además de una pequeña ayuda económica para la causa por la que tomaba la salida, deja imágenes muy bonitas para el recuerdo.
En la tarde de ese mismo lunes, tenía el honor de entregarle a Enol Suárez la camiseta con la que el día antes había completado los 42,195 kilómetros, así como el original envase de la cerveza que bebía nada más cruzar la meta.
Nadie mejor que él para que lo guarde con cariño... El mismo con el que -en nombre de mucha gente- se lo hice llegar.



"Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado."
13 maratones sub 3 horas completadas = 12.074 euros destinados a distintas causas sociales que lo necesitan, repartidos de la siguiente manera:
  • Asociación Galbán (lucha contra el Cáncer Infantil): 4.752€
  • Asociación Asturiana contra la Fibrosis Quística: 2.307€
  • Fundación Josep Carreras (lucha contra la Leucemia): 4.000€
  • Familia de Enol Suárez: 714€
  • ASEMPA (enfermos neuromusculares): 301€
Consciente de que la grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez, seguimos "piernas" a la obra.


"Los que intentan hacer de este mundo un lugar peor, no se toman ni un día libre. ¿Por qué lo iba a hacer yo? Luz creadora para desvanecer la oscuridad." (Bob Marley)

2 de junio de 2017

"HECTORÍN" PARA LOS AMIGOS

Estaba programado que la siguiente entrada que publicara en este blog fuera la que resumiera las sensaciones de mi duodécima maratón del año, pero ayer mientras entrenaba, mi cabeza comenzó a pensar casi tan rápido como movía mis piernas, devorando kilómetros "sin moverme del sitio" en la cinta del gimnasio.
Reflexiones que hoy quiero compartir y reflejar en estas líneas:
Pensaba que soy afortunado. Vivo con lo puesto pero no me falta de nada.
Soy feliz porque no necesito mucho más que cinco euros en el bolsillo para tomar una pinta de rioja antes de comer y una botellina de sidra antes de cenar.
Me muevo en una furgoneta de kilómetro 0 y llevo años sin poder marchar de vacaciones aunque, como a cualquiera, también me gustaría disfrutar de una semana en El Caribe y moverme en un Audi Q5... Pero mis prioridades son otras.
Después de haber bebido el Nilo en mi juventud, a día de hoy no tengo vicios.
A pesar de ser el mayor de los dos, tengo la fortuna de heredar la ropa de mi hermano Pablo, con lo que hace tiempo que no me gasto ni un euro en trapos.
Lo poco que tengo lo destino a pequeñas escapadas que me llenan de placer.


Desde bien joven intenté no ser un parásito y pronto comencé a ganarme el cocido. A día de hoy, VIVO de un sueldo humilde que me gano currando muy honradamente y ME DA VIDA destinar mi tiempo libre a practicar deporte y usar mi afición para hacer un poco mejor el entorno en el que me muevo. Sin más.
No padezco ninguna enfermedad que ponga en peligro mi vida, pero convivo con la sombra de la depresión que desde chaval me puso contra las cuerdas, teniendo que tirar la toalla desde la esquina ante un KO inminente en más de una ocasión.
Desde que me hice amigo de mis fantasmas, todo me resulta más sencillo.
Más popular de lo que me gustaría, camino sobre una delgada línea que delimita a un "superhombre" de un "mono de feria". Ninguno de los dos me obsesiona.
A estas alturas de la película, con los cuarenta a la vuelta de la esquina, sólo aspiro a tener una vejez plena rodeado de los míos. Por ello, no me dejo llevar por los halagos y cada vez me resbalan más las opiniones de gente que ni siquiera saben cuál es mi segundo apellido. Por experiencia, he llegado a comprender que los mismos que te dan jabón pueden ser los primeros en esclararte la espalda, a poder ser con agua fría y a presión para que duela un poco más el proceso.
En el camino por el que transito tiendo una mano a quien la necesita y me alejo de aquello que no me gusta, sin atacar a quiénes lo promueven. Es sencillo.
He visto a mi padre -un hombre fuerte como una viga- consumirse en pañales dando gritos de dolor, postrado en una cama víctima del cáncer. Un 16 de agosto del 2012, dos días antes de que se apagara su luz, fui a pedirle al médico que hiciera algo (eutanasia) para aliviar aquel sufrimiento que no llevaba a ningún lado, por lo que entendí que -tarde o temprano- todos dependemos de alguien.
Si antes no me pisa un autobús, apelando a la probabilidad (y a la genética) desde hace ya un tiempo soy consciente de que -por mucho que corra- algún día el bicho también me dará caza. Por ello, mientras tanto, seguiré haciendo todo lo posible para que cuando llegue el momento en el que nos toque mirarnos fijamente a los ojos, lo haga con el mismo odio con el que yo le miro a él a diario.
Tras sufrir varias embestidas, disfruto de la vida cogiéndola por los cuernos.


¿Mis aspiraciones a corto plazo?... Sueño a diario con que el 31 de diciembre, cuando haga el típico repaso del año que se nos pasa por la cabeza justo antes de comer las uvas, pueda tomarme una copa de El Gaiteru en familia mientras me siento orgulloso, no de haber completado 24 Maratones Solidarias Sub3 horas en un año, sino de lo que supuso el hecho de haber llevado a buen puerto esta iniciativa... Me llamo Héctor Moro Díez. "Hectorín" para los amigos.

30 de mayo de 2017

506 KILÓMETROS DESPUÉS

El viernes completaba en las Instalaciones de Audi Astur Wagen Gijón la duodécima maratón (sub3 horas) del año, llegando al ecuador de esta iniciativa apenas cinco meses después de comenzarla. Sobre ella que -junto con la completada en la Cervecería Bulldog en marzo- ha sido la que más cuesta arriba se me ha puesto hasta la fecha, escribiré su correspondiente crónica estos días.


506 kilómetros después, o lo que es lo mismo tras completar doce maratones, sienta muy bien sentarse a valorar en su justa medida lo conseguido hasta la fecha. 11.059€ recaudados, que han sido repartidos de la siguiente manera:
  • Asociación Galbán (lucha contra el Cáncer Infantil): 4752€
  • Asociación Asturiana contra la Fibrosis Quística: 2.307€
  • Fundación "Josep Carreras" de lucha contra la Leucemia: 4.000€
Después de completar la mitad de las 24 Maratones Solidarias previstas, el corazón tiene mucho que decir. Por ello, el jueves llevaremos a cabo un acto en el que -al igual que ya hicimos la semana pasada en la Sidrería El Requexu- "desnudaremos" la iniciativa y hablaremos -sin ningún tipo de pudor- de cómo ha sido el camino recorrido y de cómo afrontamos el que tenemos por delante.
  • 1 de junio
  • 19:30 horas
  • La Coctelera de May (El Entrego)

Sólo el que busca encuentra. Intentas ser un sujeto activo y no pasivo, y de esa manera consigues influir en el resultado. Después habrá factores que tú no controles. Pero el destino está en tus manos si logras aportar el máximo y te implicas al 110%. En ese caso saldrás ganador. Aunque para ganar siempre tengas algo que perder.


"Las ideas que merecen la pena no se han de comprender, sino de vivir".

18 de mayo de 2017

42,195 KILÓMETROS "POR ENOL"

Uno de los handicaps con los que tengo que lidiar a diario para intentar llevar a buen puerto el reto de completar 24 maratones (sub 3 horas) en un año, es tener que estar continuamente pensando en el siguiente asalto a los 42,195 km.
Previo paso por las instalaciones de Audi Astur Wagen Gijón (26/05/2017), el 4 de junio intentaremos el decimotercero en la Maratón de Laredo...


1 Puesto Ganado = 1 Euro Donado
Enol Suárez tiene una distrofia muscular por déficit de merosina.
Vecino de El Entrego, este joven de diecisiete años se tiene que desplazar regularmente al Hospital San Juan de Dios (Barcelona) para poder llevar a cabo sus revisiones, con los numerosos gastos que esta situación origina a su familia. 
La próxima visita está programada para el 14 de junio de este año...


Por ello, usando como escenario la Maratón de Laredo (mi decimotercero asalto a los 42,195 kilómetros sub 3 horas del año) que se celebrará el próximo 4 de junio de 2017, llevaré a cabo este nuevo proyecto deportivo/solidario, con el que intentaré aportar mi granito de arena a una causa tan justa como ésta.


Para ello -lejos de únicamente colocarme el dorsal y correr- intentaré que cada uno de mis pasos tenga un significado especial y sirva para ayudar a la causa. 
De esta forma, vuelve el proyecto 1 Puesto Ganado = 1 Euro Donado.
Como ya hiciera en las maratones de Zaragoza, La Coruña y Vitoria, la idea es tomar la salida de la prueba en última posición y por cada participante adelantado donar un euro, en este caso a la familia de EnolComo se suele decir, en el dar está la recompensa.

Contando con vuestra colaboración, en La Coctelera de May se ha habilitado una hucha donde podéis dejar vuestro apoyo a esta iniciativa.



15 de mayo de 2017

LA UNDÉCIMA DEL AÑO

951 PUESTOS GANADOS = 951 EUROS DONADOS

Sábado 13 de mayo 2017
7:00 horas y suena el despertador. Toca levantarse. Por delante un día duro. 
La historia se repite y mientras me tomo el café, ordeno mi cabeza...
Tras pasar por casa para darle un beso a mi madre y soltar un poco las piernas, me doy una buena ducha antes de ir a trabajar. De 13:00 a 22:00 toca ganarse la vida en Forum Sport.
A las 21:30 horas -tras haber usado únicamente media hora para comer, con el fin de ganarle tiempo al reloj- ya con los deberes hechos, toca viajar a Vitoria.
Esta vez serán mi cuñado Sito y mi buen amigo Raúl quien me acompañen y dejen a un lado su vida para ayudarme... ¡Gracias de corazón!
Esperando que no haya novedad en el trayecto (que la habría) y todo vaya según lo previsto (que no lo fue), emprendemos la ruta con el fin de llegar lo más pronto posible a tierras vascas. Un pequeño alto en el camino para comer unos bocadillos -a una hora de llegar a Vitoria- es la única parada que hacemos.


Domingo 14 de mayo 2017
Pasan unos minutos de la una de la madrugada cuando -por fin- llegamos a Vitoria. El navegador de la Renault Scenic en la que viajamos marcaba como destino la Calle Picasso nº 13, dirección donde supuestamente estaría ubicado el hotel que habíamos contratado...
Como digo arriba no todo iría según lo previsto y es que, tras dar muchas vueltas a la manzana en busca de nuestro destino, nos dimos cuenta de que un fallo de logística (risas, muchas risas) hizo que el hotel estuviera contratado en... ¡Bilbao!


Tras barajar varias alternativas (incluso la de pasar la noche en el coche), tenemos la suerte de encontrar un hotel en el que poder descansar un poco...
El reloj marca las 2:30 h. cuando por fin me meto en la cama... ¡Menuda paliza!
¡Hay que intentar dormirse rápido!, pienso... A las 7:00 horas sonará la alarma del teléfono y tocará volver a "vestirse de guerrero" para -sobrado de motivos y motivaciones- intentar llevar a buen puerto la undécima maratón (sub 3 horas) del año, la tercera sin tener que "correr sin moverme del sitio" sobre una cinta.
Café compartido con varios amigos antes de comenzar a correr, sabe mejor.


El reloj marca las 9:00 horas en punto cuando la organización anuncia la salida de los más de 5.000 deportistas que -repartidos entre las distintas distancias y modalidades habilitadas- nerviosos e ilusionados teñíamos de colorido la zona.


Como ya había comentado, mi idea -al igual que en las maratones de Zaragoza y La Coruña- era la de comenzar a correr en última posición y por cada corredor adelantado donar un euro, en este caso a la Fundación "Josep Carreras".
De los más de 5.000 participantes mencionados, "únicamente" 976 tomaríamos la salida de la maratón. El resto lo harían en las pruebas de 10 y 21,097 kilómetros.
Por ello -intentando ser lo más "legal" posible con la iniciativa y viendo que salir el último de esos 5.000 participantes tampoco sería justo para mí- decido hacerlo en un punto intermedio, a la altura del cajón habilitado para el grupo de las 5 horas.


Teniendo en cuenta que el próximo día 26 de mayo intentaré el duodécimo asalto del año (cuarto del mes) a los 42,195 kilómetros y nueve días después haré lo propio con el décimo tercero en la Maratón de Laredo, tenía que gestionar las fuerzas para "batirme el cobre" sin vaciarme en el intento. Mis 02:53'39'' y una media de únicamente 154 p.p.m. me dicen que corrí muy inteligentemente.


Los primeros kilómetros siempre son un caos hasta que la serpiente multicolor se estira y la carrera pone a cada uno en su sitio. Yo me uno al grupo de la liebre portadora del globo de las tres horas donde viajo hasta el kilómetro 10, momento en el que decido irme hacia adelante en solitario y hacer mi carrera, para evitar posibles caídas generadas por la acumulación de gente en el grupo. Al paso por el kilómetro 14 me alcanza Emilio José Gámez, un atleta de Sabadell con el que comparto varios kilómetros. Un placer.
Con la musculatura resentida por las "batallas" libradas hasta la fecha pero con la experiencia que uno va adquiriendo en este tipo de distancias, voy de menos a más para -ganando varias posiciones en la última parte del trayecto- cruzar la meta en el puesto 25º que -teniendo en cuenta las condiciones en las que tomaba la salida- como ya experimenté en las maratones de Zaragoza y La Coruña, sabe a "medalla de oro".


Tras la carrera, merecida parada en Castro Urdiales para repostar...


De vuelta para casa, antes de caer rendido en el asiento trasero de la Scenic, me sentía bien y pensaba... Pensaba que esa mañana había corrido por Mauro, por Manu y por todos los enfermos de Leucemia... Por sus familiares y amigos... Por todos los que me acompañáis en esta aventura... Por TI... Por MÍ.


Lunes 15 de mayo 2017
Muy honradamente -a través de la plataforma www.migranodearena.org- hacía el ingreso de los 951€ que serán destinados a la lucha contra la Leucemia, principal meta de este undécimo asalto (sub 3 horas) del año a los 42,195 km.
Sólo me queda mostrar mi más sincero agradecimiento a TODOS (empresas y particulares) los que habéis arrimado el hombro para que esta aportación sea posible... ¡Lo HEMOS conseguido! 



Como escribía en entradas anteriores, para llegar hasta aquí hay que ser muy honrado con uno mismo y sacrificarse mucho... En todos los sentidos.
No quisiera terminar esta entrada sin mencionar a toda esa gente que -de una forma u otra- apoya la causa y alimenta mi ILUSIÓN por conseguir un reto deportivo que -con los cuarenta acechándome- no deja de ser más que una motivación para intentar seguir dándole motivos a la VIDA... Mi vida.

El mismísimo Martín Fiz -uno de los más grandes de este deporte- fue testigo de cómo un deportista popular como yo completaba ayer su undécima maratón (la tercera del mes) sub 3 horas del año.
Hoy me siento en la necesidad de expresar que hay que tenerlos muy cuadrados para afrontar los 42,195 km en las condiciones en las que lo estoy haciendo...

¡LA UNDÉCIMA TA FECHA!


"Sólo hay dos maneras de vivir tu vida. Una es como si nada fuera un milagro. La otra es como si todo fuera un milagro."